martes, 23 de enero de 2007

La pili


Nacíste ya con la mala suerte pegada a las bragas. Detrás de esos ojazos marrones nadie te miraba. Me cogías de la mano y me cuidabas como si yo fuera tu hija, aunque apenas tenías 6 años más que yo. Me acordé mucho de tu mirada cuando supe que uno de tus hombres te pinchó un ojo. Lo hubiera matado yo misma con mis manos pequeñas, con mi corazón pequeño lo hubiera destrozado, con mis lágrimas pequeñas lo hubiera ahogado. Pero no me permitiste acercarme más a ti, ni a tu vida, ni a tu casa, ni a tu mirada tuerta...(RaRo)
Os presento a "la Pili", una señora monstruosamente encantadora.